Tosfrit invertirá 2,5 millones para obtener los certificados de calidad “más avanzados”.

 

La empresa Tostados y Fritos SA (Tosfrit), radicada en Manzanares desde 1990 y dedicada a la fabricación de aperitivos extrusionados, pellets y patatas fritas, pretende llevar a cabo una inversión de alrededor de 2,5 millones de euros para acometer nuevas obras y reformas en sus instalaciones, con los objetivos de «modernizar la fábrica y obtener los mayores y más avanzados certificados de calidad del sector».

 

Así lo avanza a La Tribuna su gerente, Juan Manuel Fernánez- Medina, que hace hincapié en que en la actualidad es fundamental contar con este tipo de certificados para poder operar con las grandes superficies. En concreto, Tosfrit pretende lograr la norma BRC (British Retalil Consortium), uno de los estándares de seguridad alimentaria más importantes; y la IFS Food, otra norma de seguridad alimentaria reconocida por la Global Food Safety Initiative para auditar empresas que fabrican alimentos o que empaquetan productos alimentarios a granel.

 

La dirección de Tosfrit levantará un nuevo edificio para albergar las oficinas, ya que el actual está junto a la fábrica, algo que no permite la normativa actual, además del comedor y los vestuarios de los trabajadores. Asimismo, se llevará a cabo una reforma integral de las

instalaciones, «algo obsoletas tras 28 años de vida». Con estas obras, cuya licencia fue aprobada hace unos días en Junta de Gobierno Local, tal y como anunció el alcalde, Julián Nieva, «Tosfrit tendrá una fábrica moderna y digna de visitar, sin obstáculos para dirigirnos a todos los mercados», subraya Fernández-Medina.

 

Con una facturación anual media de 20 millones de euros y presencia en todas las provincias de España y países como Portugal, Francia, Inglaterra, Holanda, Finlandia, Marruecos, Libia, Jordania e Israel, Tostados y Fritos SA pretende ahora incrementar su negocio en el canal de alimentación, para lo que es vital modernizar las instalaciones y lograr los anteriormente citados certificados de calidad.

 

«El objetivo es crecer todos los años por encima de los dos dígitos», remarca su gerente para añadir que la empresa está muy consolidada en el canal impulso (quioscos y tiendas de conveniencia) y que también comercializa sus productos con marca propia en los canales Horeca y Vending.

 

Fernández-Medina sostiene que la crisis económica, que de una u otra forma ha afectado a todos los sectores, ha provocado en la empresa manzanareña «años de estancamiento, que no de retroceso». En este sentido, el gerente de Tosfrit considera que ahora es el momento de «coger impulso para avanzar y abrirse a nuevos mercados». Del éxito de esta importante apuesta por la modernización y comercialización dependerá el incremento de los puestos de trabajo.

 

De momento, la fábrica, dependiendo de la campaña, da empleo a una media anual de 170 trabajadores y «alrededor de un centenar son fijos».

 

I+D+I Y MEDIO AMBIENTE.

Tosfrit constituye una de las empresas más dinámicas del sector donde la calidad de sus productos y la I+D+i han sido siempre los pilares fundamentales de su evolución a lo largo de los años, con el desarrollo constante de productos nuevos, con nuevas formas y sabores, adaptados siempre a las necesidades que demanda el mercado.

 

Además, conscientes de la importancia que tiene sobre la vida la naturaleza, la empresa manzanareña cuida de forma minuciosa el impacto que sus actividades puedan generar en el medio ambiente, por lo que recicla todos sus residuos; controla las emisiones de gases a la atmósfera; conciencia y sensibiliza a sus empleados para que adopten prácticas productivas que respeten el medio ambiente; y está asociada a Ecoembes.

 

 

(periódico LA TRIBUNA de C. Real, 4 mayo de 2018)