Tosfrit

¿Tienes alguna consulta o duda relacionada con Tosfrit o nuestros productos? Estamos aquí para ayudarte.

+34 926 62 00 80
+34 926 62 00 53
sugerencias@tosfrit.es
Image thumbnail

Blog

HomeBlogManual para aprovechar las últimas tardes largas del año

Manual para aprovechar las últimas tardes largas del año

Todavía no guardes las gafas de sol.

Queda tiempo para terrazas, paseos, picnics improvisados y planes que empiezan cuando sales del trabajo y terminan bastante después de lo que habías calculado.

Porque aunque el calendario empiece a cambiar de temporada, todavía hay muchas horas de luz que aprovechar. Y pensamos hacer exactamente eso.

Aquí va nuestro manual para exprimir las últimas tardes largas.

1. Quedar a merendar y acabar cenando

Uno de los grandes clásicos de septiembre. Quedas con alguien sobre las seis de la tarde con una intención completamente inocente: tomar algo y volver pronto a casa.

Pero la conversación se alarga, aparece algo para picar, alguien pide otra ronda y, cuando miras la hora, empiezas a plantearte que quizá sea mejor quedarse también a cenar.

¿Lo mejor? Que nadie había planeado pasar toda la tarde juntos. Simplemente ha ocurrido. Y precisamente por eso estos planes suelen acabar siendo mucho mejores que aquellos que llevan semanas organizándose.

2. Recuperar el “¿damos una vuelta?”

Hay planes que no necesitan destino. Salir a caminar cuando empieza a bajar el sol es uno de ellos.

Puedes aprovechar para descubrir alguna zona nueva de tu ciudad, acercarte a ese parque por el que nunca pasas o simplemente empezar a andar y decidir sobre la marcha dónde terminar. Además, septiembre suele regalarnos esa temperatura en la que ya no hace el calor de las semanas anteriores, pero todavía apetece pasar horas fuera.

Y lo que iba a ser una vuelta de media hora puede acabar fácilmente con todo el grupo sentado en algún sitio charlando hasta que empieza a refrescar.

3. Hacer ese último picnic que llevas todo el verano diciendo que vas a hacer

“Un día tenemos que hacer un picnic”. ¿Cuántas veces lo has dicho este verano?

Si la respuesta es muchas y todavía no ha ocurrido, septiembre es tu oportunidad. Tampoco necesitas montar esa mesa perfecta que parece sacada de Pinterest. Una manta, algunas bebidas, algo sencillo para comer y un sitio agradable son más que suficientes.

Además, tiene una ventaja importante: probablemente haya menos gente que en pleno agosto y todavía quedan tardes suficientemente largas como para disfrutar del plan sin mirar constantemente el reloj.

4. Aprovechar las terrazas mientras todavía apetecen

Durante el verano las terrazas son casi obligatorias. En septiembre empiezan a convertirse en algo que hay que aprovechar.

Todavía quedan días perfectos para salir del trabajo, mandar un “¿tomamos algo?” al grupo y sentarse fuera durante un par de horas. Y quizá precisamente porque sabemos que dentro de poco estos planes serán menos frecuentes, empiezan a apetecer incluso más.

No hace falta esperar al fin de semana. A veces, un martes cualquiera mejora bastante cuando decides que la tarde no termina al cerrar el ordenador.

5. Ver el atardecer sin convertirlo en un acontecimiento

No hace falta buscar “el mejor lugar para ver el atardecer” ni conducir una hora para encontrar una localización perfecta.

Puede ser desde un parque, una terraza, un banco o cualquier lugar donde puedas sentarte un rato. La gracia está precisamente en aprovechar que todavía podemos hacerlo a una hora razonable.

Además, es uno de esos planes que admite absolutamente todo: ir solo, quedar con amigos, llevar música, hablar durante horas o simplemente sentarse sin hacer demasiado.

Antes de que llegue el cambio de temporada

Dentro de poco llegarán otros planes. Las tardes de película volverán a apetecer, sacaremos alguna chaqueta del armario y empezaremos a cambiar las terrazas por reuniones en casa.

Pero todavía no estamos ahí.

Septiembre sigue dejando espacio para salir, improvisar y aprovechar esas tardes que empiezan con un “¿qué hacemos?” y terminan bastante más tarde de lo previsto.

Y, por supuesto, en alguno de esos planes siempre acaba apareciendo algo para picar. Unos Solazos durante una quedada improvisada, una bolsa de Tardeo Mix para ese último picnic, unas Totas Campesinas para compartir en casa cuando el plan se alarga o unos Kaskys para llevar contigo cuando sales sin saber muy bien dónde terminará la tarde. Diferentes opciones para diferentes momentos, porque no todas las tardes de septiembre tienen que ser iguales.

Y tú, ¿qué plan quieres aprovechar antes de que las tardes empiecen a hacerse más cortas? Cuéntanoslo en Facebook, Instagram, Twitter y TikTok, etiquetando a Tosfrit, y dinos con quién aprovecharías una de esas últimas tardes largas del año.